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Puente de Cadenas (Lánchíd)
Aunque parece difícil de entender, Buda y Pest funcionaban como dos ciudades independientes situadas a las orillas opuestas de Danubio por más de 600 años. La gente cruzaba el río en los barcos (de vez en cuando en el verano había tan poca agua, que el río se podía pasar en los carros) y en el invierno andaba por el hielo.
Por muchos años nadie veía la necesidad de construir un puente permanente por Danubio. La gente tenía que pagar dinero por las travesías y muchos ciudadanos ganaban la vida transportando otros en sus barcos. Además durante los meses de invierno el hielo que cubría el agua parecía la mejor pista pública de baile de las dos ciudades y a los ciudadanos les gustaba mucho divertirse en los témpanos de hielo. La moda de los bailes públicos en este sitio fue rota por una tragedia que ocurrió en 1883, cuando un día miles de personas bailaban en una pista de madera puesta en el hielo. De repente la pista se desmayó y el témpano de hielo no soportó el peso de tantas personas - inmediatamente todas se encontraron en el agua helada. En Danubio se hundieron más de 40 personas y el gobierno municipal prohibió la organización de los bailes en el hielo por ser demasiado peligroso.
Entre los siglos XVIII y XIX el tráfico entre Buda y Pest aumentó significante. Los ciudadanos construyeron un puente de pontones, pero había poca gente que podía cruzarlo - era muy difícil llegar al puente de los declives abruptos de las orillas (sobre todo para los carros). Además los barcos en las que otra gente travesía el río a menudo se iban con la corriente de Danubio y chocaban en los pilares que sostenían el paso. Era muy peligroso y a veces causaba daños graves a la construcción. Pero nadie pensaba en la necesidad de construir un puente permanente y esa situación tampoco cambió en 1800.
Este año el palatino José se iba a casar con Alejandra Pavlovna, la hija del zar ruso. El baile iba a celebrarse en Buda, pero la mayoría de los invitados vivía en Pest y por la noche intentaban pasar el río en sus carrozas por el hielo que cubría el agua. Pero al llegar a la orilla vieron, que los témpanos de hielo habían empezado a moverse con la corriente y la travesía de Danubio resultó imposible. Entonces pasaron la noche bailando y divirtiéndose en el Parlamento (los jóvenes casados bailaban entonces con su familia en el castillo real), pero esta vez tampoco había gente que iniciaran la construcción del nuevo puente.
La situación cambió en 1832, cuando el conde István Szécheny formó la Asociación de los Puentes de Budapest. Fue entonces la primera vez cuando una institución llevaba en su nombre palabra "Budapest", que resultó un pronóstico del futuro. Gracias al dinero del conde y los miembros de la asociación la construcción del puente empezó en 1840 - había que dedicar ocho años para conocer bien el fondo de Danubio (fue la primera vez cuando los científicos usaron el batíscafo en Hungría), investigar la rentabilidad de las obras y encontrar un proyecto arquitectónico "aceptable". Las obras duraron 9 años, pero al acabarlas el nuevo puente - el Puente de las Cadenas - se convirtió en un símbolo más importante de la capital del estado húngaro. El proyecto del puente preparó un inglés Tierney William Clark, y las obras de construcción supervisaba su hermano, Adam Clark (a éste tanto le gustó Budapest, que decidió trasladarse a Hungría).
Hay una leyenda relacionada con el puente, que se refiere a las cuatro estatuas de los leones de 1853 que guardan las entradas a la travesía. Durante la ceremonia de la inauguración un zapatero joven Jakub Frick gritó, que las bestias esculpidas en la piedra no valían nada, porque no tenían las lenguas. Entonces la gente reunida empezó a reírse y el escultor de los leones, Janos Marschalko, se avergonzó tanto, que se echó del puente al río y se hundió en las aguas de Danubio.
En realidad János Marschalko siendo ya un viejo explicaba a todos los que querían escucharle, que los leones son gatos y no perros, por eso jadeando no muestran sus lenguas. Y las lenguas sí que tienen, pero escondidas detrás de los colmillos (es verdad). Otra leyenda dice, que los leones van a animarse (avivarse) en cuando su patria se encuentre en un peligro - serán ellos los quien defenderán Hungría.
Otra leyenda decía, que el túnel por debajo del Monte de Castillo fue construido sólo para posibilitar a esconder el puente de cadenas bajo techo en caso de lluvias intensas, para que sus elementos de acero no se cubrieran por el óxido.
El Puente de las Cadenas, como otros puentes de Budapest, fue destruido durante la segunda guerra mundial. Su reconstrucción se acabó en 1949 (el aniversario de su levantamiento) y el puente conservó su único aspecto histórico. Es probablemente el puente más bonito de todos los que atraviesan Danubio.
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